Aki Kuroda, un pintor japonés afincado en París, utiliza trazos lineales en siluetas y figuras para manifestar su visión única. Su "COSMOGARDEN" encarna un espectáculo interactivo en evolución, fusionando pintura con instalación. Su obra encarna un viaje, un "pasaje" a un laberinto cósmico, que evoca una contemplación del infinito y nuestro lugar dentro de él.