Chloé Bigo es una pintora que empezó con la acuarela antes de pasar al óleo y al acrílico, basándose en sus raíces en el norte de Francia y sus viajes. Explora paisajes a través del tiempo, inspirándose en sus bocetos de viaje y en lugares muy queridos por ella, como la Costa de Ópalo. Al expresar la conexión entre su vida interior y el mundo exterior, Bigo utiliza diversas técnicas para dar vida a sus recuerdos, provocando sentimientos de familiaridad y nostalgia a través de sus conmovedoras obras.