David Humphrey, pintor y escultor estadounidense con base en el posmodernismo, entrelaza la figuración con la abstracción. Sus lienzos caprichosos pero desconcertantes emplean un vibrante pastiche de imágenes parecidas a dibujos animados, que sirven como alegorías de la esencia de la pintura. Empleando texturas ricas y una yuxtaposición divertida de formas, su arte provoca una sensación de curioso desconcierto que desafía las percepciones de los espectadores.