Eugenio Carmi trabajó con pintura y escultura, basándose en su formación en química y sus estudios de formación en Italia y Suiza. Adoptó materiales industriales como el acero y el hierro soldados, empleando la abstracción geométrica y un orden compositivo riguroso para crear formas modernas e impactantes. Sus obras irradian una claridad emocional, impregnadas de intelecto, resiliencia y esperanza, que reflejan tanto su historia personal como una visión social más amplia.