Georges de La Tour, pintora barroca francesa originaria de Lorena, dedicó su obra principalmente a la pintura al óleo. Empleó con maestría el claroscuro, creando escenas luminosas e íntimas, dramáticamente iluminadas por la luz de las velas, y a menudo centradas en temas religiosos. A través de sus composiciones controladas y serenas, sus obras evocan una profunda sensación de tranquila contemplación y misterio espiritual.