Jean Metzinger, un importante pintor francés del siglo XX, profundizó en el neoimpresionismo desde el principio y fue pionero en el protocubismo con la influencia de Cézanne. Revolucionó el arte incorporando múltiples puntos de vista y facetando formas, infundiendo al cubismo una columna vertebral teórica. Las obras de Metzinger resuenan con dinamismo y representan la fluidez de la realidad experimentada a través de diversas perspectivas, evocando la interacción constante entre la memoria y la percepción.