Jeffrey Gibson combina su herencia Mississippi Choctaw/Cherokee con prácticas de arte contemporáneo, utilizando pintura y escultura para dar forma a su narrativa. Su trabajo fusiona la artesanía tradicional de los nativos americanos con la abstracción modernista, y a menudo incorpora materiales como cuentas, pieles y metal en sus piezas vibrantes y texturizadas. Su arte vibra con energía y encarna una fusión de resiliencia cultural y celebración de la identidad.