Jules Chéret, pintor y litógrafo francés, dominó el arte del cartel de la Belle Époque, combinando a la perfección su profundo conocimiento del color y la composición. Su innovador uso de la cromolitografía impregnó los carteles de vivacidad, utilizando líneas fluidas y figuras exuberantes para capturar el dinamismo de la vida parisina. Las obras de Chéret irradian alegría de vivir, celebrando los placeres y la vitalidad de la época que retrató.