Kati Horna, fotoperiodista mexicana de origen húngaro, empuñó la cámara para capturar la surrealidad de la vida en medio del caos, profundamente influenciada por sus raíces europeas y su época turbulenta. Aprovechó el surrealismo y el fotoperiodismo, centrándose a menudo en las sutilezas olvidadas de la guerra: su impacto en mujeres y niños, mediante técnicas evocadoras, a veces conmovedoras. Sus imágenes rezuman una profunda empatía y una conmovedora sensación de resiliencia en medio del dolor.