Luc Tuymans, un pintor belga con una sólida formación en fotografía y dibujo, explora los turbios intersticios de la historia y la memoria. Adoptando un lenguaje pictórico intencionalmente confuso, extrae escenas de fotografías y medios, empleando pinceladas rápidas y efímeras para confrontar lo esquivo del mal y la moralidad. Sus lienzos, a menudo completados en una sesión ferviente, irradian una calma inquietante, señalando la inquietud bajo el barniz de lo mundano.