Aunque Markus Raetz fue una pintora, escultora e ilustradora suiza, exploró con maestría una amplia gama de medios. Empleó técnicas que jugaban con la percepción, utilizando formas bidimensionales y tridimensionales para crear imágenes cambiantes e ilusiones ópticas. A través de su arte, evoca una sensación de asombro y curiosidad, invitando al espectador a cuestionar su propia manera de ver el mundo.