Paul Delvaux fue un pintor belga que, basándose en su formación académica, utilizó la pintura al óleo para crear lienzos luminosos y evocadores. Combinó magistralmente técnicas hiperrealistas con elementos surrealistas, situando figuras —especialmente femeninas— entre arquitectura clásica, trenes y esqueletos en yuxtaposiciones oníricas. Su arte transmite una poesía inquietante, evocando anhelo, misterio y una tensa relación entre el deseo y la mortalidad.