Pierre Corneille, originalmente conocido como un trágico francés, se aventuró en la pintura, mezclando su formación teatral con el arte visual. Sus lienzos muestran escenas dramáticas con una composición clásica y precisa, pero rebosantes de la cruda intensidad de sus obras. Su obra evoca emociones complejas de heroísmo, honor y lucha humana, muy parecidas a las tumultuosas narrativas de su famoso "Le Cid".