Richard Stankiewicz trabajaba principalmente con chatarra, inspirándose en su formación inicial en pintura y escultura durante su servicio en la Marina y en sus estudios con artistas de renombre en Nueva York y París. Ensamblaba ingeniosamente materiales desechados para crear formas abstractas y dinámicas, fusionando elementos de construcción y creación espontánea. Sus esculturas irradian una intensa emotividad, transformando los residuos industriales en conmovedoras expresiones de resiliencia y esperanza.