Sareh Aminaee utiliza principalmente la pintura como medio, basándose en su pasado iraní y su formación en diseño industrial. Sus obras abstractas, compuestas de múltiples capas y ejecutadas con gestos lentos e intuitivos, juegan con la textura, la luz y sutiles variaciones cromáticas. En el centro de su proceso artístico, crea un diálogo entre la memoria, el tiempo y el silencio, ofreciendo lienzos imbuidos de emociones invisibles que invitan a la resonancia interior y la contemplación poética.