Esta obra representa mi imagen del dandy emigrante, inmerso en su entorno familiar y cultural. A bordo de una embarcación simbólica, viaja con sus raíces: la arquitectura de su memoria, los rostros que lo acompañan, y el sonido vibrante de la timba, tambor esencial en las fiestas populares cubanas. Es un retrato de identidad en tránsito, donde la música, la familia y la nostalgia se entrelazan en un nuevo paisaje emocional.