Esta escultura, perteneciente a la serie Distortions, es una expresión de equilibrio y movimiento, manifestando las complejidades de la vida y la fluidez de nuestras experiencias. Al integrar resina, plástico y mármol, busco representar la fusión de lo natural con lo sintético, reflejando cómo coexisten en nuestro entorno. Su presencia en un espacio es una fuente de energía y un recordatorio constante de la importancia del equilibrio en el caos diario.