En esta obra genero un muro desgastado, donde el desgaste no ha respetado nada, ni los elementos gráficos ni el fondo y aun así, pese a que la obra se fundamenta en algo tan agresivo el resultado es un espacio de calma, donde los restos de una superficie pasada, que podemos intuir pero que se han perdido para siempre ofrecen un espacio de calma y reflexión, acentuado por el color verde de las cruces y el color crema del fondo.