Las ciudades se presenta como fuente inagotable de inspiración, paisajes urbanos con un alto valor de cotidianeidad, sus gentes, sus calles, sus edificios, y por supuesto la luz del Mediterráneo que inunda Valencia y representa con cercanía su carácter cosmopolita y tradicional. Óleo, lienzo y realismo se fusionan para crear una atmósfera figurativa e hiperrealista.