Stand Figure II
Acrílico en Lienzo
39x39in
Alemania
Las obras nacen donde el tiempo se condensa y el espacio deja de respirar. Recogen rastros; rastros que no provienen solo de mí, sino del tacto, la memoria, la resonancia. Movimiento, quietud, fuego, ceniza, umbral: existen simultáneamente y forman un espacio que se redescubre constantemente.
Los elementos figurativos actúan como palancas en la imagen: son fuerza, son fragmentos, son estados. No exigen, no prescriben: abren. Es un espacio donde la percepción se convierte en un acto de descubrimiento.
Las capas actúan como el tiempo mismo: condensadas, retorcidas, reflejadas. Es una práctica que respira, que cambia, que explora la transformación, que mantiene la tensión. Quienes la practican entran en un diálogo sin principio ni fin.
Esta no es una declaración sobre obras. Es una declaración con obras. Un lugar donde todo lo que fue, todo lo que es y todo lo que puede ser se puede sentir simultáneamente.