Jugando con diferentes texturas y colores naturales de la madera, con sus propiedades particulares de dureza y de envejecimiento, isabel construye un pieza sobria de carácter casi Zen, de ahí su nombre, con su único toque de color en la peana tratada con pigmentos acrílicos.
Todas las maderas que usa en sus composiciones son Buscadas y Encontradas, todas son curadas de sus Heridas, y devueltas a la Vida..