Esta obra habla de ese momento en el que dejamos de ser niños, cuando la inocencia se desvanece y empezamos a ver el mundo con otros ojos. Lo reflejo en la mirada gris de la niña, en su frente, en esas palabras que antes volaban y ahora pesan, en esas imágenes que antes pasaban desapercibidas y de repente se quedan grabadas en nuestra memoria.
Es una obra que muestra ese punto de inflexión en el que todos, de una forma u otra, dejamos de ser niños.