Este busto, forjado con cemento, piedra y madera, evoca la robustez y la nobleza. Creé una escultura de exterior, libre y única, que encapsula la esencia del espíritu indómito. Con cada detalle, busqué transmitir fuerza y carácter, cualidades que llenarán cualquier espacio con energía y presencia poderosa. Es una pieza que invita a la reflexión sobre nuestra conexión con la naturaleza y su eterna majestuosidad.