Con la mezcla de acrílico, collage y lápiz, he plasmado mis emociones abstractamente sobre papel. Cada mancha, cada línea dibujada, es una conversación íntima, una danza entre la luz y la sombra. He buscado armonizar los contrastes, invitando al espectador a una experiencia personal y única. Esta obra nace de un diálogo interior, reflejando la complejidad y riqueza de nuestros pensamientos y sentimientos más profundos.