"Sponte sua" del latín impulso, espontáneamente, ahí basa el pintor esta obra en un tratamiento por impulso, dejándose llevar por lo que dé el momento, la intriga que produce el resultado del material, al trabajar con agua pulverizada la propia obra es libre en su acabado, aunque ahí esta el artista para ordenar hasta donde. El resultado es impredecible, aquí no hay bocetos, aquí manda el impulso, el pensamiento y el oficio.