Este trabajo surge de una mezcla intensa de emociones que quise plasmar con la intensidad caótica, real, imprevista de los días. Uso formas y colores amplios, resueltos, abstractos... para evocar el movimiento constante de la vida, la energía interna y la esperanza, la fe. Al mirar esta pieza, quiero que sientas ese flujo incontrolable, como una corriente que atraviesa y transforma todo a su paso, y que gusta. ¡Es energía pura para tu espacio!