En esta pieza, quise capturar la esencia cruda y vibrante de la naturaleza a través de texturas y colores que evocan movimiento y misterio. Usé acrílico, pastel, dorado, arena y cemento para crear una sensación táctil y profunda. Mi intención fue transmitir energía, caos controlado y belleza orgánica, convirtiendo cualquier espacio en un reflejo dinámico y apasionado del alma.