Moviéndome de lugar en lugar...
encontrándome con paisajes maravillosos del sur de Chile...
es como nace esta obra.
Este trasladarse me identifica con los nómades que habitaron estas planicies,
los nómades más australes del mundo, los yaganes.
Su lengua, el Yámana, tiene la fantástica significación...
humanidad, humano, vivo, no muerto, con buena salud.
De ahí que los nombres de mis obras sean en esta lengua.