Descubra la creación en interiores
Detalles de la obra
- Técnica : Acrílico, Tinta china en Lienzo
- Otros detalles : Obra estirada sobre bastidor. Enmarcación bajo pedido.
- Dimensiones : 15,7x47,2in
Acerca de la obra
Ella creó este trabajo con el deseo de resaltar la unidad.
Para ella todo es uno, porque sin la naturaleza, con todo lo que comprende no existiremos y sin los humanos, ¡no podría vivir sin nuestra benevolencia!
Para ella todo es uno, porque sin la naturaleza, con todo lo que comprende no existiremos y sin los humanos, ¡no podría vivir sin nuestra benevolencia!
Muriel Deumié
Francia
Credenciales
- Artista establecido
- Incluido en las curadurías de galerías
- Trabajo a comisión
« Tienes que tener buena música dentro de ti si quieres hacer bailar la vida. »
Muriel Deumié es una artista francesa autodidacta, comprometida en un proceso de exploración libre e instintivo que ella describe como sanzismo, un movimiento personal sin etiquetas ni límites. Cada obra es una invitación a un viaje interior: a través de poderosas abstracciones, enriquecidas con signos, símbolos o fragmentos de palabras, deja deliberadamente espacio a la interpretación personal del espectador.
Trabajando principalmente sobre lienzo, Deumié combina audazmente técnicas y materiales: acrílico en el fondo, pintura en aerosol, pasteles, tinta, óleo y collages se entrelazan para crear composiciones vibrantes y orgánicas. Su universo es plural, cambiante y profundamente poético.
Crea sin una dirección fija, dejándose guiar por el lienzo, hasta revelar un equilibrio inesperado o un caos controlado. Este enfoque intuitivo, casi meditativo, da lugar a obras sin turbulencias, pero cargadas de emociones, silencio y significados ocultos.
Trabajando principalmente sobre lienzo, Deumié combina audazmente técnicas y materiales: acrílico en el fondo, pintura en aerosol, pasteles, tinta, óleo y collages se entrelazan para crear composiciones vibrantes y orgánicas. Su universo es plural, cambiante y profundamente poético.
Crea sin una dirección fija, dejándose guiar por el lienzo, hasta revelar un equilibrio inesperado o un caos controlado. Este enfoque intuitivo, casi meditativo, da lugar a obras sin turbulencias, pero cargadas de emociones, silencio y significados ocultos.