Descubra la creación en interiores
Detalles de la obra
- Técnica : Acrílico en Lienzo
- Otros detalles : Obra estirada sobre bastidor. Lista para colgar. Enmarcación bajo pedido.
- Dimensiones : 31,5x31,5in
Acerca de la obra
En la mirada de Laurax, la inocencia se mezcla con una extraña dulzura. Este rostro evoca tanto la nostalgia de un pasado pasado como el misterio de una presencia atemporal. Con sus delicados rasgos y sutiles matices, Laurax captura la esencia de la infancia, aquella que observa el mundo con ojos cándidos pero lúcidos, oscilando entre el sueño y la realidad.
Muriel Deumié
Francia
Credenciales
- Artista establecido
- Incluido en las curadurías de galerías
- Trabajo a comisión
« Tienes que tener buena música dentro de ti si quieres hacer bailar la vida. »
Muriel Deumié es una artista francesa autodidacta, comprometida en un proceso de exploración libre e instintivo que ella describe como sanzismo, un movimiento personal sin etiquetas ni límites. Cada obra es una invitación a un viaje interior: a través de poderosas abstracciones, enriquecidas con signos, símbolos o fragmentos de palabras, deja deliberadamente espacio a la interpretación personal del espectador.
Trabajando principalmente sobre lienzo, Deumié combina audazmente técnicas y materiales: acrílico en el fondo, pintura en aerosol, pasteles, tinta, óleo y collages se entrelazan para crear composiciones vibrantes y orgánicas. Su universo es plural, cambiante y profundamente poético.
Crea sin una dirección fija, dejándose guiar por el lienzo, hasta revelar un equilibrio inesperado o un caos controlado. Este enfoque intuitivo, casi meditativo, da lugar a obras sin turbulencias, pero cargadas de emociones, silencio y significados ocultos.
Trabajando principalmente sobre lienzo, Deumié combina audazmente técnicas y materiales: acrílico en el fondo, pintura en aerosol, pasteles, tinta, óleo y collages se entrelazan para crear composiciones vibrantes y orgánicas. Su universo es plural, cambiante y profundamente poético.
Crea sin una dirección fija, dejándose guiar por el lienzo, hasta revelar un equilibrio inesperado o un caos controlado. Este enfoque intuitivo, casi meditativo, da lugar a obras sin turbulencias, pero cargadas de emociones, silencio y significados ocultos.