Este caballo nace de la memoria más antigua.
Como los dibujos en las cavernas, no busca perfección sino verdad.
Está hecho con gestos rústicos, materiales que parecen extraídos de la tierra, y colores que remiten al origen.
Es un animal esencial, previo al lenguaje, donde la fuerza, la libertad y el instinto todavía no estaban separados del ser humano.
No representa un caballo: lo invoca.