En esta obra, he buscado transmutar la esencia de lo etéreo en algo tangible, jugando con la luz y la sombra para crear profundidad. La técnica de grabado me permitió explorar la textura y la delicadeza del papel, mientras la abstracción invita a la introspección. Cada trazo es un suspiro, un paso hacia lo desconocido. Al contemplarla, sentirás una oleada de tranquilidad y misterio, aportando una energía serena y contemplativa a tu espacio.