En esta obra, plasmé la intensidad de la mente fragmentada, usando tinta para expresar emociones profundas y caóticas. El naranja vivo transmite energía y pasión, mientras las líneas rotas revelan vulnerabilidad y transformación. Quise que quien la vea sienta ese flujo interno, un torbellino de pensamientos y sentimientos que, aunque dispersos, forman parte de un todo poderoso y auténtico. ¡Es una explosión de vida!