“Introspección interna” es un autorretrato en tres perspectivas —frente, perfil y espalda— que refleja emociones como enfado, tristeza, aceptación, amor, confianza y fe.
La obra invita a reconocer la complejidad humana, abrazar todas nuestras facetas y aceptar nuestras virtudes e imperfecciones. Es un llamado a la autenticidad, la autorreflexión y el amor propio, inspirándonos a vivir de manera más plena y significativa.