¿si le pidiera al fuego que hablase, cómo sería?, ¿Si le hablase al fuego...como aire, cómo se movería?. Estas son algunas de las preguntas que plantea esta enorme escultura, no por su tamaño, si no por su fuerza, su tendencia a llevarnos a mirar al cielo, cuando se mueve. Es vertical y, al mismo tiempo, horizontal en sus vacíos, en sus huecos llenos de luz y de serenidad para el espectador. ¿Quieres tocar este fuego...lleno de vacíos?.