Pieza muy literal y de las pocas de mis obras con sesgo figurativo y con fuerte componente de narración. La realizo con una clara invitación a la abeja hacia mi mundo, y ella, la Abeja, a su vez, me obsequia con un baile muy bello y corro a crearle un lugar para que se encuentre bien. Me ha permitido, con mucha consideración, congelarla en la imagen. Es una amiga muy educada, social y crea confianza y afecto.