"En esta obra, la materia terrestre se funde con el misterio del universo. Las rocas, que parecen cuevas o cráneos primigenios, dan paso a aguas que fluyen hacia un cielo estelar cargado de esferas celestes. El agua no solo cae: crea, fecunda, transforma. Cada burbuja parece un planeta en gestación, cada corriente un canal de vida entre mundos. Aquí, lo físico y lo espiritual no se oponen: se alimentan."