Affandi, maestro indonesio, surgió como un pintor autodidacta con una inclinación por los trazos crudos y expresivos derivados de su vibrante vida en Java. Renunciando a los pinceles, manipuló tubos directamente sobre el lienzo, canalizando la espontaneidad y acentuando las emociones, siendo así pionero en una técnica poco ortodoxa que hizo que su trabajo fuera instantáneamente reconocible. Sus pinturas palpitan con intensidad visceral, destilando experiencias humanas conmovedoras en cautivadoras sinfonías visuales.