Colin Chabot, pintor quebequense de familia artística, trabaja principalmente con acrílico sobre lienzo de algodón. Combina el hiperrealismo con el clasicismo, inspirándose en los grandes maestros para enmarcar y componer cada lienzo a partir de varias tomas reorganizadas, realzadas con cielos espectaculares. Su arte es un testimonio poético de la naturaleza tragicómica de la vida cotidiana y la humanidad contemporánea, a la vez que comparte una profunda admiración por la naturaleza en estado puro.