Daniel Spoerri, un artista suizo con raíces rumanas, fue pionero en las "imágenes con trampa" utilizando técnicas de ensamblaje en objetos cotidianos. Transforma lo común, como las sobras de comida, en cuadros estáticos, a menudo montándolos verticalmente, combinando artes visuales con narraciones anecdóticas. Las obras de Spoerri congelan momentos en el tiempo, evocando la naturaleza fortuita y transitoria de la existencia, dejando a los espectadores contemplando la conmovedora belleza de lo mundano.