Jean Gorin, pintora y escultora francesa de raíces neoplásticas, estudió con Piet Mondrian, combinando con maestría la precisión geométrica rígida con una audaz incorporación de círculos y diagonales en sus obras. Sus avanzadas técnicas revitalizaron el neoplasticismo, plasmándolo en relieves tridimensionales que evocan una sensación de equilibrio dinámico, combinando armoniosamente serenidad e innovación.