Lovis Corinth, un profundo artista alemán, hábilmente manejado el pincel y el cincel, arraigado en una rica mezcla académica desde París hasta Munich. Sus comienzos naturalistas evolucionaron después del derrame cerebral hacia una audaz fusión de luz impresionista con vigor expresionista, y su paleta se encendió con colores desenfrenados. Sus obras exudan una cruda intensidad, ya sea capturando la forma humana o un cuadro bíblico; cada golpe pulsa con el abrazo feroz de la vida.