El arte digital es un tipo de arte relativamente joven que incorpora el uso de tecnologías digitales como medio de creación o exhibición. Esta forma de arte existe desde la década de 1970 y se ha desarrollado en muchas formas, como la pintura digital, el modelado y la instalación artística. Los artistas emplean tecnologías como ordenadores, tabletas y soluciones de software para crear obras totalmente digitales o combinadas con formas tradicionales de arte.
Es una forma extraordinariamente libre y existe un potencial prácticamente infinito para conseguir formas, colores y superficies característicos. El arte digital puede estar en movimiento, responder, y puede contener elementos de movimiento que lo diferencian del arte estándar. También ha introducido una generación de arte de nuevos medios y nuevas formas de arte, como el arte de realidad virtual, el net art y el arte algorítmico, que ha ampliado aún más las definiciones de arte.
El uso de la tecnología digital en el mundo del arte ha influido enormemente en el entorno artístico, ofreciendo nuevas formas y definiciones artísticas, técnicas y medios. El arte de los nuevos medios ha puesto la creación artística al alcance del público en general y no requiere el respaldo institucional de galerías o museos de arte. Herramientas tecnológicas como el software de pintura digital, las herramientas de modelado en 3D y las tecnologías de realidad virtual permiten a los artistas construir experiencias que antes eran imposibles, ampliando el reino de la imaginación.
Además, la introducción de Internet y la tecnología ha alterado la forma de producir, comercializar y consumir arte. No sólo ha afectado al estilo y el contenido de la creación artística, sino también a su comercio: las piezas de arte digital, especialmente en forma de NFT (Non-Fungible Tokens), se venden por cantidades importantes en las subastas. En otras palabras, la tecnología digital no sólo afecta a la naturaleza del arte, sino también a su producción, colección y recepción.
Hoy, gracias a los esfuerzos de numerosos artistas de talento, el arte digital se ha desarrollado y avanzado como categoría artística. Beeple (Mike Winkelmann) es quizá uno de los artistas digitales más famosos de la actualidad, conocido por su trabajo en NFT, con su obra «Everydays»: En su ensayo titulado «Los primeros 5000 días». Esta pieza, un fotomontaje de imágenes creadas cada día a lo largo de 13 años, trata sobre las intenciones de los medios digitales y el blockchain en el arte.
Otro artista influyente es Refik Anadol, que emplea datos e IA para diseñar instalaciones complejas que animan e insuflan vida digital a los espacios. Sus obras se basan normalmente en instalaciones, consistentes en proyecciones masivas que sacan a la luz estructuras sistémicas ocultas de la globalización, ofreciendo así a los espectadores una experiencia visualmente cautivadora.
LaTurbo Avedon es un avatar y una artista digital nacida en 1987; su obra aborda el tema de la identidad en el ciberespacio. Como LaTurbo es un ser que existe únicamente en el mundo digital, plantea un comentario crítico sobre el papel del artista y la obra de arte en los contextos de una existencia cada vez más mediada digitalmente.
Estos artistas son un buen ejemplo de cómo las herramientas tecnológicas y los medios en el arte se aplican para explorar cuestiones culturales y tecnológicas en la sociedad contemporánea.