En esta obra, capturo la esencia de la inocencia y la curiosidad de la juventud a través del carbón sobre papel. La niña, vestida con un tutú y una mirada ligeramente inquisitiva, representa un momento suspendido en el tiempo, un intermedio entre la infancia y sus sueños por descubrir. Este dibujo, con su estilo vintage y detalle figurativo, invoca nostalgia y ternura, llevando un aura de calidez y emotividad a cualquier espacio en el que se exhiba.