Otras obras de Emilia Milcheva
Detalles de la obra
- Técnica : Cerámica Sin pedestal
- Dimensiones : Largo: 6,3in, Alto: 13,4in, Ancho: 5,1in
Acerca de la obra
Esta pieza de arte cerámico es única. Con forma de vasija, puede usarse como jarrón. Además de su funcionalidad, es la decoración perfecta para cualquier interior moderno. La obra tiene forma irregular y es asimétrica, tanto en su construcción como en su colorido.
Este objeto escultórico utilitario es una vívida representación de la filosofía wabi-sabi dzen, incorporada a la decoración del hogar: una obra de arte que se distingue por su acabado… natural y una voz que narra el proceso de creación. ¡Porque nada dura! Porque nada es para siempre. Comprender la impermanencia nos libera de la codicia y la ira. Nadie ni nada es perfecto. Basta con expresar la propia voz de las cosas para que se hagan reales. ¡Reales y no perfectas! Lo imperfecto es lo que habla más alto. Imperfecto es cómo somos todos y dónde reside nuestro verdadero valor.
Este objeto escultórico utilitario es una vívida representación de la filosofía wabi-sabi dzen, incorporada a la decoración del hogar: una obra de arte que se distingue por su acabado… natural y una voz que narra el proceso de creación. ¡Porque nada dura! Porque nada es para siempre. Comprender la impermanencia nos libera de la codicia y la ira. Nadie ni nada es perfecto. Basta con expresar la propia voz de las cosas para que se hagan reales. ¡Reales y no perfectas! Lo imperfecto es lo que habla más alto. Imperfecto es cómo somos todos y dónde reside nuestro verdadero valor.
Emilia Milcheva
Bulgaria
Credenciales
- Artista experimentado
- Ganador de premio
- Incluido en las curadurías de galerías
- Trabajo a comisión
« Como artista dedicado, creo firmemente que crear es el lado más poderoso de los seres humanos. »
Emilia Milcheva es una pintora búlgara galardonada cuyas obras han participado en numerosas exposiciones a nivel nacional. Se siente profundamente conmovida por el orden orgánico y la armonía de la naturaleza, y su arte refleja esta admiración. Milcheva espera que los espectadores sientan la misma felicidad y paz mental que ella al pintar sus obras. A través de sus vibrantes composiciones, transmite calidez, confort y serenidad.
La práctica cerámica de Emilia se basa en la filosofía zen wabi-sabi, abrazando la imperfección, la impermanencia y la belleza de lo inacabado. Trabajando con la arcilla como material y compañera, crea formas intencionalmente irregulares, permitiendo que la intuición, la gravedad y el azar den forma a cada pieza. El proceso prioriza la presencia sobre la precisión y la aceptación sobre el control. Siluetas irregulares, superficies crudas y distorsiones sutiles son elementos esenciales de su obra: cualidades que reflejan la naturaleza efímera de la existencia.
La práctica cerámica de Emilia se basa en la filosofía zen wabi-sabi, abrazando la imperfección, la impermanencia y la belleza de lo inacabado. Trabajando con la arcilla como material y compañera, crea formas intencionalmente irregulares, permitiendo que la intuición, la gravedad y el azar den forma a cada pieza. El proceso prioriza la presencia sobre la precisión y la aceptación sobre el control. Siluetas irregulares, superficies crudas y distorsiones sutiles son elementos esenciales de su obra: cualidades que reflejan la naturaleza efímera de la existencia.