El resultado de esta obra no es una reconstrucción de lo real, sino el rastro de un proceso: una imagen que ha pasado por manos y por máquinas, que ha sido desgastada, tensada y finalmente contenida. Me interesa que quien la mire perciba ese paso a paso —el gesto, la ruptura, la costura— y que en esa secuencia encuentre, como yo, una razón para volver sobre la misma imagen una y otra vez.