La vitalidad, el humor y la alegría están prenentes en esta obra. Dionisos o Baco, recreados con alimentos como el jamóny bebidas como el vino, en un verano marcado por la celebración y la fiesta, dominan la parte inferior del cuadro.
En la parte superior, un paisaje con edificios y un sol al lado de una jarra que representa lo cristalino, lo saludable, con una calabaza que representa los peregrinos del camino de Santiago.