Zenpolychromo 19
Acrílico, Tiza en Lienzo
55x47in
Alemania
Mi trabajo se mueve entre un proceso intuitivo y un marco conceptual claramente definido.
En la serie Zenpolychromos, exploro el color como un campo energético en el que se fusionan el sentimiento, la conciencia y la estructura.
El color determina el ritmo de mi pintura; su energía abre un espacio entre el movimiento y la quietud.
A través de la superposición, la fragmentación y la colocación gestual, surge un diálogo entre la presencia y la emoción. Cada obra es un acto de escucha, un proceso en el que el color se convierte en vibración y la percepción se traduce en forma.
En la serie de collages Ser Fragmentado, exploro la identidad como algo incompleto. Figuras, espacios urbanos y elementos pictóricos se desprenden de su contexto original y se recomponen. Entiendo el fragmento no como una pérdida, sino como un espacio de posibilidad donde se superponen la percepción, la memoria y la experiencia interior.