Algunos tipos concretos de impresiones o grabados se destacan más por sus peculiaridades y su papel en la historia del arte. Cada tipo tiene sus pros en lo que se refiere al aspecto y al nivel de dificultad a la hora de realizarlo.
- La litografía: La litografía se inventó en 1796 y es una técnica en la que se dibuja una imagen sobre una piedra plana que se ha preparado con una sustancia grasa. Las impresiones se realizan mediante el proceso de poner tinta en la piedra y colocar papel sobre ella. Se prefiere este método porque permite captar la espontaneidad de la mano del artista.
- Serigrafía: La serigrafía, también conocida como serigrafía, se utilizó sobre todo en el siglo XX durante la era del arte pop de Warhol entre otros, consiste en empujar tinta a través de una plantilla de malla. Es colorida y es ideal para la fabricación a gran escala.
- Grabado: El grabado, que se remonta al siglo XVI, es un método en el que se utiliza ácido para cortar la superficie de una plancha de metal. Después de grabar, la placa se enrolla sobre papel; por lo tanto, es ideal para producir líneas finas e imágenes sobre papel.
- Grabado en madera: Entre las primeras formas de grabado, la xilografía consiste en tallar una imagen en la madera de modo que las líneas que se van a imprimir destaquen más. Produce contrastes nítidos y claros y se remonta a las primeras obras de arte de oriente y occidente.
- Giclée: Tipo de impresión moderna que emplea la técnica de inyección de tinta, el giclée permite producir copias digitales de obras de arte digitales o reproducciones de pinturas artísticas. Se valora por su capacidad para archivar los colores con gran precisión y detalle.
Estos diversos enfoques en el proceso de impresión han enriquecido la práctica artística al introducir nuevas facetas, capas y valores en el campo de las bellas artes.
Según el contexto y la práctica del arte, una edición es un conjunto de reproducciones de una misma obra de arte a partir de una matriz, que generalmente se imprime en pequeñas cantidades controlando estrictamente la disponibilidad de la obra. En una edición, cada obra es similar y suele estar marcada con un número que indica su posición en la secuencia. Por ejemplo, un grabado con la inscripción «1/50» significa que es el primero de una serie de cincuenta grabados físicamente similares.
Esta práctica es especialmente popular en técnicas de grabado como la litografía, el aguafuerte, la serigrafía y las réplicas digitales o giclée. Esta práctica ayuda a los artistas a aumentar el número de copias de una obra que pueden vender al público sin comprometer la calidad y singularidad del arte. En algunos casos, las planchas, pantallas o piedras que se utilizan para crear nuevas impresiones se retiran o modifican de tal manera que no se pueden producir más copias para mantener el valor de la edición limitada.
Este método no sólo hace que el arte sea más asequible, sino que también contribuye a la coleccionabilidad de las estampas, ya que será difícil encontrar muchas de ellas, lo que las hará más valiosas con el paso del tiempo.
Los grabados de arte contemporáneo han desempeñado un papel fundamental a la hora de definir cómo es el mercado del arte actual, con piezas de algunos de los más grandes artistas de la era del arte moderno. Hoy en día, sería imposible hablar de grabados de arte moderno sin mencionar a Andy Warhol, una de las principales personalidades asociadas a este tipo de arte que ha creado obras maestras como «Díptico Marilyn (1962)» y «Latas de sopa Campbell (1962)» empleando la técnica de la serigrafía.
Roy Lichtenstein tampoco se quedó atrás y copió el estilo gráfico de las tiras de los populares cómics. ¡Algunas de sus piezas más famosas son «Whaam! (1963)» y «Drowning Girl (1963)»; estas obras abrazan el Pop Art donde emplea la impresión comercial para parodiar las mercancías culturales.
Otro icono pionero del cambio es Robert Rauschenberg, cuyas «Combinaciones» fusionaban materiales no tradicionales y medios impresos. Sus técnicas de transferencia con disolvente de pinturas y fotografías a una nueva forma de grabado mostraron todo su potencial como forma de arte.
Estos artistas, entre otros, utilizaron el grabado para cuestionar las formas artísticas convencionales y producir obras que no sólo reflejaban la cultura de un momento dado, sino que la informaban, afirmando así su posición en la fraternidad del arte moderno.