En la laguna del Tuntún, bajo la sombra cálida del volcán Cotacachi, Kaya Yarina, con trece años, se asoma al umbral de la transformación. Su risa tímida, tras la mano que la cubre, es el puente entre la infancia y la mujer que comienza a ser. La ofrenda a la laguna, las walkas heredadas, los ojos misteriosos y la blusa bordada son sus huellas. Llévate esta obra única, que no solo captura un instante, sino la fuerza de una herencia viva.